Cirugía Reconstructiva Pediátrica: Una Guía
Descubre qué es la cirugía reconstructiva pediátrica, qué condiciones trata y cómo ayuda a los...
La cirugía de mama, conocida técnicamente como mastectomía, es un procedimiento quirúrgico que implica la extirpación de una o ambas mamas, ya sea de forma parcial o completa. Aunque es más comúnmente asociada con el tratamiento del cáncer de mama, también se realiza como una medida preventiva en mujeres con un alto riesgo genético de desarrollar la enfermedad. Este procedimiento no solo tiene implicaciones físicas, sino también emocionales profundas, y es aquí donde la figura del cirujano plástico juega un papel fundamental, ofreciendo opciones de reconstrucción que ayudan a restaurar la forma del seno y, con ello, una parte importante de la identidad y autoestima de la paciente.
Entender los detalles del procedimiento, los distintos tipos de mastectomía que existen y las posibilidades de reconstrucción es el primer paso para afrontar este proceso con seguridad y conocimiento. A continuación, desglosaremos cada aspecto de esta intervención para ofrecer una guía clara y completa.

La mastectomía es la extirpación quirúrgica del tejido mamario. El objetivo principal es eliminar el tejido canceroso o el tejido que presenta un riesgo muy elevado de volverse canceroso. La extensión de la cirugía varía significativamente dependiendo del diagnóstico, el tamaño y la localización del tumor, y si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos. Antes de iniciar la operación, la paciente recibe anestesia general, lo que garantiza que estará completamente dormida y no sentirá ningún dolor durante la intervención, que suele durar entre 2 y 3 horas.
No existe un único tipo de mastectomía; el cirujano elegirá la técnica más adecuada basándose en la situación clínica específica de cada paciente. La colaboración entre el cirujano oncológico y el cirujano plástico es clave para planificar no solo la extirpación, sino también una posible reconstrucción inmediata.
En esta técnica, el cirujano extirpa todo el tejido mamario, pero logra conservar la piel de la mama, el pezón y la areola (el círculo de piel más oscuro que rodea al pezón). Es una opción ideal para mujeres con tumores pequeños y no localizados cerca del pezón. La principal ventaja es que el resultado estético de la reconstrucción es mucho más natural. Durante el procedimiento, se puede realizar una biopsia de los ganglios linfáticos axilares para determinar si el cáncer se ha extendido.
Similar a la anterior, esta cirugía extirpa el tejido mamario junto con el pezón y la areola, pero conserva la mayor parte de la envoltura de piel de la mama. Esto crea una especie de “bolsillo” natural que facilita enormemente la reconstrucción, ya sea con un implante o con tejido propio de la paciente. También es común realizar una biopsia de los ganglios de la axila en esta intervención.
Este es uno de los procedimientos más comunes. El cirujano extirpa la totalidad de la glándula mamaria, incluyendo el pezón, la areola y una porción de la piel que los recubre. Sin embargo, los músculos pectorales situados debajo de la mama se dejan intactos. La biopsia de los ganglios linfáticos axilares puede realizarse o no, dependiendo de cada caso.
En este procedimiento, más extenso, el cirujano extirpa todo el tejido mamario, el pezón, la areola y la mayoría de los ganglios linfáticos ubicados en la axila (un procedimiento conocido como disección axilar). Al igual que en la mastectomía simple, el músculo pectoral mayor se conserva.

Históricamente fue el estándar, pero hoy en día es una cirugía muy poco frecuente, reservada para casos en los que el cáncer se ha extendido a los músculos pectorales. En esta intervención se extirpa toda la mama, los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales situados debajo de la mama.
| Tipo de Mastectomía | Tejido Mamario | Piel | Pezón y Areola | Ganglios Axilares | Músculos Pectorales |
|---|---|---|---|---|---|
| Con Preservación de Pezón | Extirpado | Conservada | Conservados | Biopsia opcional | Conservados |
| Con Preservación de Piel | Extirpado | Conservada | Extirpados | Biopsia opcional | Conservados |
| Simple o Total | Extirpado | Parcialmente extirpada | Extirpados | Biopsia opcional | Conservados |
| Radical Modificada | Extirpado | Parcialmente extirpada | Extirpados | Extirpados (mayoría) | Conservados |
| Radical | Extirpado | Extirpada | Extirpados | Extirpados (todos) | Extirpados |
La reconstrucción mamaria es un procedimiento que busca restaurar la forma y el tamaño de la mama después de una mastectomía. Es una decisión profundamente personal y puede realizarse en el mismo acto quirúrgico que la mastectomía (reconstrucción inmediata) o meses e incluso años después (reconstrucción diferida). Un cirujano plástico es el especialista encargado de llevar a cabo este proceso, utilizando principalmente dos tipos de técnicas:
El postoperatorio es una fase clave para una recuperación exitosa. Tras la intervención, es común que se dejen colocados uno o dos drenajes quirúrgicos. Estos son pequeños tubos de plástico que salen de la herida y se conectan a una pera de succión para eliminar el exceso de líquido (sangre y linfa) que se acumula en la zona operada, previniendo así infecciones y mejorando la cicatrización. Estos drenajes se mantienen durante varios días o semanas, según la indicación médica. El manejo del dolor, el cuidado de la herida y el reposo relativo son fundamentales durante las primeras semanas.
No necesariamente. Si bien el tratamiento del cáncer de mama es la razón más común, también se realiza de forma preventiva, lo que se conoce como mastectomía profiláctica. Esta opción la consideran mujeres con un riesgo genético muy alto de desarrollar la enfermedad, por ejemplo, por mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2.
No, es una elección completamente personal. Algunas mujeres deciden no someterse a una reconstrucción y se sienten cómodas usando prótesis externas o simplemente aceptando su nueva apariencia. Lo importante es que cada mujer tome la decisión con la que se sienta más segura y feliz.
Es un procedimiento que se realiza para determinar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos de la axila. Consiste en identificar y extirpar el primer ganglio (o los primeros) al que drenaría el tumor (el “ganglio centinela”) para analizarlo. Si no hay células cancerosas, es muy poco probable que se hayan extendido a otros ganglios, evitando así una extirpación más extensa (disección axilar) y sus posibles secuelas, como el linfedema.
La recuperación varía en cada persona, pero generalmente se puede retomar una actividad de oficina en 4 a 6 semanas. Las actividades físicas más intensas, como levantar objetos pesados o hacer ejercicio vigoroso, deben esperar al menos 6 a 8 semanas, o hasta que el cirujano lo autorice.
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